Es indudable que Internet constituye una herramienta de enorme utilidad para la obtención e intercambio de información científica, especialmente en el área de las ciencias de la salud. La enorme facilidad, técnica y económica, para la creación de portales de información supone una importante ventaja que no está exenta de riesgos e inconvenientes. Son dos los principales escollos, siendo el más inquietante que en muchas ocasiones desconocemos el origen y veracidad de la información, lo que en el terreno científico es realmente preocupante. En segundo lugar, la profusión de información dispersa en la red relacionada con biomedicina, se puede llegar a convertir en una dificultad añadida a la hora de alcanzar con éxito nuestras búsquedas, lo que nos obliga a emplear una enorme cantidad de tiempo aprendiendo la sistemática de cada portal para, posteriormente, tratar de homogeneizar la información obtenida.
Lo anteriormente expuesto, sin duda, ha generado cierta desconfianza entre la comunidad científica y los investigadores a la hora de manejar la información recogida a través de Internet, preocupación de la que también se han hecho eco organismos públicos nacionales e internacionales. En este sentido, la Organización Panamericana de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), consciente de estos riesgos, pero también de las oportunidades de esta tecnología, se ha volcado en impulsar acciones que pretenden optimizar los beneficios y minimizar los efectos negativos que el desarrollo tecnológico pueda aportar a la comunidad científica. Así, a partir de 1998, tras la celebración del IV Congreso Panamericano de Información en Ciencias de la Salud, en San José, Costa Rica, OPS/OMS se comprometió a articular políticas y planes para desarrollar la Biblioteca Virtual en Salud (BVS) como una respuesta integradora a este desafío.
Fuente: SCIELO
